Nuevos investigadores

Gustavo Grinblat (32) y David Blanco (32) se conocen desde hace más de diez años, sus carreras académicas se cruzaron en Bariloche durante la licenciatura y ahora el Departamento de Física festeja su confluencia: son los nuevos  Investigadores científicos de la institución.

 

De origen tucumano, Gustavo Grinblat volvió a Argentina por una beca de repatriación luego de trabajar varios años en Europa junto a Stefan Maier; en abril supo que había sido uno de los primeros en la lista para entrar a Conicet: “Este es un paso de independencia, ahora tengo la posibilidad de formar recursos humanos y de armar un grupo donde desarrollar algunas de mis ideas y las de mis colaboradores. Además, durante mi postdoctorado en Londres tuve la oportunidad de desarrollar líneas de trabajo propias, eso me permitió vislumbrar lo que hace un investigador”. 

“Este es, sin dudas, un momento extremadamente feliz, de alguna forma le pone un broche de oro a todos los años de estudio y esfuerzo”, cuenta entusiasmado David Blanco. “En cierto sentido se siente como la culminación de la etapa estudiantil, si bien el trabajo que estuve haciendo en los últimos seis o siete años durante el doctorado y el postdoc es esencialmente el de un investigador. En un plano menos simbólico, entrar a carrera representa la oportunidad de dedicarme a la ciencia gozando de cierta estabilidad laboral”. 

Blanco trabaja en un área interdisciplinaria donde confluyen la teoría de la información, la teoría de campos y la gravitación. Forma parte del grupo de Física Teórica de Altas Energías bajo la dirección de Mauricio Leston y Gaston Giribet. “Básicamente, utilizo herramientas y cantidades de la teoría de la información para estudiar problemas fundamentales de la teoría de campos. Una de estas cantidades se llama entropía relativa, mide la distinguibilidad entre dos estados cuánticos y cumple algunas propiedades que en los últimos años han podido relacionarse con importantes resultados en teoría de campos ”, explica el investigador.

Por su parte, Grinblat trabaja en el Laboratorio de Electrónica Cuántica: “Estudio nanoantenas ópticas y materiales bidimensionales. Las nanoantenas ópticas son pequeños dispositivos que reciben energía electromagnética de la luz y la concentran en un punto del espacio. Se comportan como antenas porque localizan la energía recibida desde una fuente externa, y al tener un tamaño del orden de solo cien nanómetros permiten, por ejemplo, obtener la “huella digital” de una molécula ubicada en las cercanías  Por otro lado, los materiales bidimensionales son aquellos que tienen una única capa atómica de espesor. Lo que ocurre en estas circunstancias es fascinante, ciertos materiales se convierten en excelentes conductores de electricidad o emisores de luz sólo cuando su espesor se reduce al mínimo posible. Yo estudio estos dos tipos de sistemas e intento, también, combinarlos”, dice.


Sus proyectos

“Una de las cosas que hice durante mi doctorado fue demostrar que una de las propiedades de la entropía relativa - la llamada monotonicidad- sirve para derivar una serie de desigualdades cuánticas de energía, es decir, relaciones que acotan la densidad de energía negativa que puede haber en una determinada región del espacio. Esas desigualdades de energía son importantes, por ejemplo, en la formación de agujeros de gusano transversales, donde es necesario que en su cuello haya una cantidad suficiente de energía negativa. Esta es sólo una de las muchas aplicaciones de la teoría de la información en el estudio de problemas de física fundamental. Que este programa de aplicaciones haya sido tan fructífero sugiere que quizás hay algún principio de la naturaleza no descubierto aún en el cual la estructura del entrelazamiento juega un rol fundamental”, detalla Blanco. 

Según el investigador, estas ideas han despertado gran interés en la comunidad donde es manifiesta la gran cantidad de trabajos que se publican a diario sobre el tema. Se ha formado, incluso, una colaboración internacional liderada por reconocidos científicos, entre ellos los argentinos Juan Maldacena y Horacio Casini. It From Qubit tiene por objetivo acercar a las comunidades de la teoría de la información y la teoría de campos con el fin de lograr avances en ambos campos e intentar encontrar respuestas para algunos de los problemas más profundos de la física.

En el laboratorio, Grinblat especifica que su trabajo se concentra, concretamente, en nanoantenas de materiales semiconductores como el silicio, el germanio o el fosfuro de galio, que si bien tienen menor capacidad de  confinamiento de luz que nanoantenas de materiales metálicos, tienen la ventaja de presentar menor disipación por calor. “Hacemos análisis de las moléculas en el entorno de las antenas para conocer sus propiedades, y también estudiamos procesos no lineales de conversión y mezcla de colores de luz. La luz es una onda electromagnética cuya frecuencia determina su color.  Las antenas nos permiten multiplicar la frecuencia de la luz,produciendo “armónicos” de su color original.. Si iluminamos a las antenas con varios colores a la vez, sus frecuencias pueden sumarse o restarse entre sí de distintas maneras, generando una variedad de colores nuevos. Este tipo de fenómenos no lineales puede producirse también con materiales semiconductores bidimensionales, que es un área que comencé a explorar más recientemente. En definitiva, buscamos desarrollar sistemas ultra-compactos que nos permitan manipular la luz de forma eficiente.

Otra línea en la que trabaja el físico es la modulación ultrarrápida de señales ópticas, que les permite controlar la luz en el tiempo,  y que tiene como objetivo el desarrollo de circuitos fotónicos que transmitan la información a velocidades mayores a la de la electrónica convencional. “Uno de los pasos para lograrlo es utilizar estas antenas y materiales bidimensionales semiconductores, que por sus características no lineales dan la posibilidad de cambiar su grado de transparencia solo por un período muy corto de tiempo - del orden del femtosegundo, 10-15 segundos-; al hacerlo constantemente puede modularse la transmisión de la luz a velocidades muy superiores a las de modulación de señales electrónicas”. 

No solo la física los une, se hicieron amigos jugando en el universo de Mario Party,  un videojuego donde aparecen los míticos personajes del videojuego Mario Bros; comparten el gusto por la comida mexicana y ambos recuerdan un desafío pendiente durante la carrera: después de un mes de trabajo no pudieron ver el efecto buscado en el experimento SMOKE (Surface Magnetic Optic Kerr Effect). “Gustavo es un excelente físico experimental, así que probablemente el experimento no salió por la 'maldición del teórico' que debió recaer sobre mí”, bromea David.

El teórico reconoce que se siente un afortunado en medio de la crisis del sistema científico. “Hay mucha gente capacitada que no ha podido ingresar por el recorte del presupuesto del Conicet y los salarios pierden cada vez más jerarquía. En la situación actual, lo extraño sería no pensar en la posibilidad de irse del país. Afortunadamente, yo tuve mucho apoyo dentro del grupo de trabajo y en general en el ámbito de la facultad”.

Para Gustavo volver al país sucedería tarde o temprano: “me siento muy cómodo en Argentina, desde el ambiente de trabajo hasta la cercanía con mi familia, me siento bien en mi país y eso pesó más en la decisión de volver que el balance de las oportunidades. Tengo ambiciones de poder hacer muchas cosas acá”.