La física detrás de Ant-Man y The Wasp

*Por Pablo Mininni

El último 19 de noviembre una de las presentaciones orales mas anticipadas de la reunión anual de la División de Fluidos de la Asociación Americana de Física apareció en diarios y revistas del espectáculo. Los organizadores de la reunión, a la que asisten cada año más de tres mil personas, no pudieron conseguir para esta presentación un recinto lo suficientemente grande y el público se acumuló en las puertas.

La charla tenía un título -como menos- llamativo: “Ant-Man and The Wasp: Helping Marvel superheroes breathe”. Ant-Man es un superhéroe de Marvel que puede encogerse al tamaño de una hormiga, o crecer por encima de los treinta metros de altura y convertirse en un Goliat. Creado por los legendarios Stan Lee, Larry Lieber y Jack Kirby en 1962, alcanzó la fama fuera del mundo de los cómics en dos películas recientes de Marvel Studios. The Wasp (la avispa), creada solo un año después, es su versión femenina y en los cómics es una de las fundadoras originales de Los Vengadores. Y aunque el interés de la prensa del espectáculo por estos temas puede ser entendible -las películas de superhéroes pueden facturar mas de 500 millones de dólares-, el interés que despertó esta charla y un paper reciente de los mismos autores es un fenómeno propio de otro universo.

Mientras Ant-Man y The Wasp reducen su tamaño utilizando un traje especial -y unas muy dudosas partículas fundamentales no descubiertas por el momento-, mantienen su masa y su fuerza original. Y aunque el cambio de tamaño podría ser motivo más que suficiente para dudar sobre la verosimilitud científica de toda la historia, los autores de este paper consideraron desde el punto de vista físico los problemas que estos cambios pueden generar a los cuerpos de quienes utilizan los trajes.

El trabajo fue publicado en 2018 en una revista cuyo nombre es de por sí gracioso: A. Staples y M. Mikel-Stites. "Ant-Man and The Wasp: Microscale respiration and microfluidic technology”. Superhero Science & Technology 1, 2018 (DOI: 10.24413/SST.2018.1.2474) https://journals.open.tudelft.nl/index.php/superhero/article/view/2474

Para cerrar este año 2018, y como lectura ligera para iniciar el verano, les recomiendo una mirada a este trabajo. Cada cual puede tener sus propias razones: conocer algo sobre la física de los superhéroes, un tema que es cada vez más usado para despertar vocaciones por la ciencia en los adolescentes; satisfacer una curiosidad (¡o algún gusto culposo!) por personajes que se visten con su ropa interior por encima de sus pantalone; poder comentar a sus amigos que en otros países del mundo los científicos también dedican parte de su tiempo a pensar estupideces; o simplemente, divertirse un poco con el uso que hacen los autores de conceptos físicos para intentar explicar cómo funcionan las cosas, aun en situaciones un poco delirantes.

Los autores, que cuando no dedican su tiempo a pensar en la física de los superhéroes trabajan en el estudio de la dinámica de fluidos biológicos, se concentran en este paper especialmente en temas de microfluídica, y en cómo los dispositivos actuales permitirían que Ant-Man y The Wasp respiren cuando se reducen al tamaño de un insecto. Uno de los principales desafíos que deben resolver estos superhéroes tiene que ver con el volumen de aire que pueden tomar sus pulmone: al reducirse en tamaño la cantidad de aire que pueden tomar en cada bocanada también se reduce, y se vuelve comparable a la que respiran los escaladores cuando se encuentran por encima de los ocho mil metros de altura (aunque en este último caso no se debe a un cambio de tamaño, sino al cambio en la densidad del aire con la altura). Pero como en el caso de los escaladores del Monte Everest, sin aclimatación o ayuda respiratoria, la falta de oxígeno puede generar complicaciones que pueden culminar en la muerte, o aún peor, pueden hacer peligrar la aparición de nuevas películas sobre Ant-Man y The Wasp.

Con un poco de ingenuidad y algo de publicidad (al fin y al cabo, el paper es también una forma de promocionar algunos resultados previos del mismo grupo sobre la microfluídica de la respiración en insectos), los autores discuten en detalle qué dispositivos microfluídicos sería necesario usar para asistir a la respiración de los superhéroes, y qué tipo de válvulas, compresores, bombas y tuberías se deberían utilizar. Y no contentos con esto, también discuten algunos aspectos sobre los cambios en el metabolismo de los superhéroes asociados al cambio de tamaño, y cómo estos cambios impactarían en la dinámica de fluidos en sus cuerpos. Con un largo de 16 páginas, el paper se lee rápidamente, y por encima de todo, entretiene. ¡Felices vacaciones!

Pablo Mininni es profesor en el Departamento de Física en Exactas-UBA e Investigador del CONICET.